jueves, 20 de diciembre de 2012

Lija de pensamientos


Mundo de hachas y carpinteros, 
dejad de talar, oíd mi lamento.

El campo está lleno de troncos
Somos astillas, somos madera muerta. 

Hasta sangrar tus manos en mi cuerpo,
siéntate y pule con fuerza.

ºººººººººººººººººººº

"Los acaricio sin que te des cuenta,
y lloro con su resina espesa.
Me gustan los rayones de tu puerta"

sábado, 15 de diciembre de 2012

Reconocimiento



Esa nostalgia de cosas que nunca ha tenido. El peso que se acomoda en el fondo de su estómago. El zenit del aburrimiento.

Las horas han pasado rápidas y, sin piedad, le han mirado indiferentes mientras bailaba como un payaso triste sobre su escenario. Fred se quita los cascos y frota sus orejas doloridas. Sacude las notas de Kings of Leon, The Diamon Light y lo más triste de Radiohead. El tabaco abraza su garganta y tiene los dedos helados. Ventilar en diciembre tiene su precio. 

En el baño, bajo el grifo de agua caliente y moviendo los dedos en mitad de un hipnotismo de nada, se mira. Fred siempre pensó que el espejo es un buen invento. No tanto los de la calle, que hacen que la gente se dirija miradas disimuladas, para confirmar algo que ya saben, para ver si esa vez se sorprenden. Unos piden seguridad al mirarse de reojo, otros, sencillamente no pueden evitarlo. Como una llamada a la que obedecen por instinto. A Fred le pasa. 

Pero el espejo del baño, para él, es otra cosa. Con las manos mojadas, se quita las gafas y se mira, achinando los ojos.Es una cosa borrosa ahora mismo. Y ese día Fred decide mirarse en silencio. Lleva todo el día callado, en el cementerio que ha sido su piso. Sólo mirarse. Al final se tiene que reír. Siempre pierde en los serios, incluso consigo mismo. 

Dispara unas gotitas del agua ya fría en su reflejo y vuelve a su nido. Sigue siendo Fred. Siempre igual, impredecible. 

domingo, 9 de diciembre de 2012

Guerra conmigo




Prometí que podía cuidar de mí mismo. Dudaron, un poco, pero al rato estaban cruzando la puerta, lanzando besos de despedida. Me dejaron el mismo botecito verde de siempre, y lo puse en una estantería a la que podía llegar subiéndome al cesto de la ropa sucia. Cada día, a la misma hora, ya sin pensar, me tomaba la pastilla entre tostada y tostada. Mi pequeño gran ritual. 

Comencé a crecer. Mis piernas eran fuertes y mi casa se iba llenando de pedazos de días y memorias. Ya no tenía que subirme a ningún sitio para llegar al bote. Me olvidé de él. Pero hoy he visto a todos los que lo toman, día tras día. Y le he quitado el polvo. Y lo he puesto donde tiene que estar. Encima mi estantería de libros más leídos. 

jueves, 6 de diciembre de 2012

Shh




Cállate y sigue.

martes, 4 de diciembre de 2012

Lo publico sólo porque te gusta




Antes de explotar, la sensación es maravillosa. Todavía tienes el control, y por tu cuerpo, desde la planta de los pies hasta la piel de gallina que notas en las mejillas, corren mil hormigas. Curiosamente, antes de explotar, el silencio que guardas es negro, entero, puro. El calor sube y si quieres, vuelve a bajar dejándote frío en un segundo. Si lo reprimes, se destaponan tus oídos y sueltas el aire. 


Lo mismo dura si explotas
Lo demás son palabras, 
palabras que van perdiendo fuerza
Tu boca al principio tan abierta
acaba cerrada, acaba muerta. 

Lo mismo da. Eso sí, antes de explotar, la sensación es maravillosa. 


miércoles, 28 de noviembre de 2012

Plomo y zumo





Basta. 
Sal del vaso.
eres galleta que se empapa,
que en el zumo se queda blanda. 

Todo el mundo sabe esta verdad, el cristal corta, se rompe y es frágil. A veces veo gente de cristal, en la calle, en mi espejo. Cristal soplado, como ése que se ve en los mercados, que van moldeando. Precioso,  transparente, vulnerable, tanto que lo miras con miedo a que tu mirada lo rompa.  Es una locura pero algunos días noto como el mundo lo es. Sobre todo cuando te apoyas en él como si no hubiera mañana. ¡Mal! ¡Fatal! ¡Crack!

Soldadito de plomo, la gravedad nos empuja al subsuelo cada maldito día. Voy a fundirme. Hala, así. Ya que hacemos tantas tonterías, voy a probar. Me voy a hacer redonda, voy a ser bala que corte el aire. Dolerá bastante. Aún no sé cuánto. No necesito muchas razones para hacer lo que hago. Prefiero cerrar mis ojos en el plomo y dejarme llevar. Desaparco de mi sitio en el parking de las quejas y los llantos. El aire sabe, sabe más que yo y que tú y me lo  ha demostrado muchas veces. Me despeina, me quita las ideas, me alivia su brisa cuando ando arrastrando los pies. 

Pero mi plomo no romperá el cristal. Podemos convivir. Sólo se trata de volar en un plano distinto. 

domingo, 25 de noviembre de 2012

Física



Explotó el globo
la brisa me hizo llorar, 
tanto secó mis ojos el soplo, 
que tuvieron que llorar más. 


martes, 20 de noviembre de 2012

Con quien me cruzo




Me lo he cruzado varias veces. Casi cada día. En el paso de cebra de la farmacia, en el lado ancho de la acera, sentado en algún banco. Siempre con un pitillo entre sus dedos, la cara ajada y los ojos hacia abajo. No contará más de 35 años.

La primera vez que le vi fue en ese bar al que fui con mi padre a comer algo rápido antes de su reunión. Ese bar al que han cambiado el nombre tantas veces. Ese bar que cada vez gusta menos. Hay una barra, comida estándar, camareros agradables, y una máquina tragaperras. Ahí le vi, sentado, jugando. Sólo se movía su brazo, tocando botones y metiendo monedas. Sus ojos estaban clavados en las ruedas que daban vueltas, y le enseñaban fracasos. "Otra vez será, chaval". Al poco, salía, fumaba en un minuto escaso, y volvía a su labor. Así el rato que estuvimos. Así los ratos en los que he estado en ese bar.

¿Le habrá tocado la lotería? ¿Se habrá muerto su familia? ¿Trabajará con dinero negro? Cómo puede alguien empeñar sus días en dos vicios tan caros y seguir vivo.

El bar tiene un cristal, y a veces, cuando paso, le veo y  me ve. Su expresión es extraña. Nunca me ha dado tiempo a saber cómo es. Por razones obvias de educación, y porque con mirarle un poco me basta para sentir frío. Que yo puedo ser idiota, pero las cosas no son por casualidad. El día que hablemos él y yo, veréis. Sé que tiene algo que decir, no a mi, en general,  pero lleva mucho tiempo callado. Espero que algún día hable, respire, y se vaya lejos, aunque sea un poco más de la calle general de esta ciudad

sábado, 17 de noviembre de 2012

Diario de una avería, día 1



Nos hemos quedado sin gasolina. Llevábamos horas sin hablarnos, pero se podía llevar con música de fondo, con el viento, con el sonido del motor, qué se yo. Ahora toca bajarse del coche. Has soltado dos tacos mirando la luna del coche. Con la mano aún en el contacto, tu mano izquierda agarrando el volante y más tarde tus rizos negros. Y yo mirando, de reojo y a ratos. Sólo a ratos. Después hago como que miro el maldito elefante azul, que se balancea en el retrovisor, ajeno a todo.

Si tenemos que hablar, que sea de cuestiones técnicas. Qué falta en el motor, por qué el coche ha muerto así de repente... Toca que me hables de cosas que no sé, como cuando nos conocimos y yo te miraba extasiada, admirando. Pero ahora te miro y me río. No sabes nada. Y tú también te ríes mientras nos sentamos en el suelo, apoyados en el coche. Por eso te quiero. Que tarde lo que quiera la grúa. Para mí, ahora, el tiempo, lo de menos.

Agua


Con el agua al cuello,
Pensamientos secos,
se escurren los sentimientos, 
Y en medio, flotando mi respirar. 




viernes, 9 de noviembre de 2012

Por tantas cosas

Se reclina en el respaldo y escucha, mientras ladea la cabeza y sus rizos negros caen sobre el hombro. Asiente de vez en cuando, y de repente, eleva el tono de voz mientras argumenta con fuerza. Sus ojos verdes se han abierto, y después de hablar, sigue pensando. Cuando pasa esto, las comisuras de sus labios se curvan un poco, su expresión hacia abajo, hacia dentro.

Lana, anillos y una risa a pleno pulmón. El centro de la ciudad está contento. Porque Marina pasea por sus calles y acaricia sus puertas. Café por las mañanas contigo, vino tinto por la noche para celebrar que vivimos. Nos van a echar de menos, las calles que nos han visto pasear y hablar de las tonterías más grandes, las plazas que nos han visto tomar helado y pasar el rato hasta asarnos de calor. Para ti, por tantas cosas.

martes, 6 de noviembre de 2012

Fuegos artificiales



Para ti

Fuegos artificiales y después, calma. 
El humo dibujando en el negro cielo
por dentro, sigue habiendo brillo
siguen el color, los fuegos. 

{------}

Me han cambiado los ojos
tu sonrisa es diferente, 
los abrazos son de verdad
qué bien, qué bien verte.

{------}

Hemos vencido, amigo
¿Cuándo hubo negro? 
¿Dónde están las palabras?
Me gusta decir: no me acuerdo

{------}

Mis ojos sin escamas te dicen adiós,
Pero no he hecho más que saludarte
Hemos visto los fuegos, mirado al cielo
Te alejas, y cada vez se te ve más grande. 

Tierno


El árbol tenía frío y el musgo se apiadó. 

miércoles, 31 de octubre de 2012

Quemados



-Ahora vuelvo.
-Pero no te olvides...
-No.
-Bueno, es por si acaso.
-¿Me tomas por tonto?
-Qué va. Lo que no sé es quien te ha tocado las narices para que estés así.
-No me pasa nada.
-Ya.
-Ay, joder, es que no quiero ni pensarlo. Se me pasa en un rato.
-Si, si, tranquilo. Mientras se te pase, no te preocupes.
(...)
-¿Lo de antes era irónico?
-Sí.
-Serás cabrón...
-(Risas)
(...)
-Es que me desquicia... Ya sabes, es todos los días igual. La misma mierda.
-Me lo imaginaba. Voy a comprar tabaco.
-Te acompaño.

domingo, 28 de octubre de 2012

Como el viento



Dime, quién puede controlarlos, di.
como del hielo al agua,
son sol que de fuerte,
a débil y moldeable me hacen sentir.

Te tienden la mano, 
allanan el camino para ti
te invitan a entrar y te descalzas
 entrelazáis los dedos.
Pero no hay nadie más que tú.
Tú y tu absurdo confiar. 

Es ahí, delante del muro
cuando rompes a reír y llorar.
Para qué jugar, hombre maduro
si el tablero no es el mismo, 
si el escenario ha cambiado. 

Déjame ir sólo, 
humor cambiante y asesino
déjame dibujar con negro y blanco
ve a moldear otros cuerpos, 
yo de ti ya estoy cansado. 



viernes, 26 de octubre de 2012

Get out



Tac, tac, tac
La muleta golpea y chirría. 
Un cuerpo se tambalea,
sus ojos desconfiados miran. 

La farola es el sol, 
su amarillo baila en tus lágrimas
tu dolor susurra un chiste
yo río muriendo por dentro. 

El cielo, el asfalto, están dormidos.
Les miran esperando y divertidos
igual que la muleta y el hombre,
hombre que al pasar impone el silencio. 

la risa golpea al llanto, que vuelve
ganando la batalla. Miradas al suelo.
una llave que no abre puertas 
Puerta que sólo te cierras,
testigo de un duelo.

Ascensor eterno, le acoges con frialdad
1...2...3... en tu espejo enseñas una mujer
una mujer que pregunta a otra
 ¿Por qué pasan éstas cosas?
Cada piso oye el lamento,
cada piso se calla.
 Del primero, 
al noveno.

Para Mou












viernes, 19 de octubre de 2012

Renacer premeditado

Los copos de nieve caen sin hacer ruido, a veces sin avisar.  Pero hoy sabía que caerían. A cero grados, en horizontal, sobre el césped, esperé. Y me cubrió toda. Apreciando mis lágrimas, las convirtió en cristal para que duraran más. Dulce mi dormir, sin ver más que negro, se fue apagando mi respiración.

No había temblor en mis manos. El sol iba a salir en cualquier momento. Y la nieve fue agua al rato, que se mezcló con la sal de mis párpados. La sangre se despertó de nuevo y el calor quemaba mi piel. Cuando mi boca dejó de ser azul, rompió a cantar.

jueves, 18 de octubre de 2012

Que empiece el juego I



Una piedra encima de otra.
Polvo, primo de la destrucción.
La sangre se mezcla con el barro,
suenan bombas y huele a dolor. 

Lo antes tan bello ahora es nada.
Sonrisas de dientes rotos.
El horizonte es rojo, borroso,
camino ahora, que tiemble esta explanada.

Pide un deseo, sopla el puro blanco.
Abrochados los botones y aire en mi alma.
Las plumas negras vuelven, otra vez.
 Yo, mirada al frente y nudillos en calma.

Que disparen las negras plumas
mientras miro desarmado su fragilidad.
Apuntan quietas mientras avanzo, 
Me harán volar. Mi fuego las quemará

Y serán ceniza que ni el viento quiera llevar. 

Dulce et decorum est pro patria mori



lunes, 8 de octubre de 2012

Operación gusano



Un buen día, que no era bueno, el gusano desapareció. La caja, tan grande, ahora lucía fea, con las hojas calladas y todavía el olor al bicho. Nadie diría que llenaba tanto el cartón, hasta que lo abandonó. Eran las cinco de la tarde. La mesilla estaba llena de rotuladores, vasos con agua de témperas, que al final se había vuelto gris. Trozos de papel hechos bola, que de vez en cuando se movían, intentando desplegar sus arrugas. Se estaba bien en ese cuarto. Cálido, a veces con risas de niños, y por las noches bajo la luz de la farola al otro lado de la acera.

Pero el gusano no estaba cómodo. Las paredes se le antojaban aburridas. No sabía cómo había llegado hasta allí. Se arrastraba lentamente, sin hacer ruido, y comía. Al principio sólo pensaba en sus hojas y en su piel suave. Deseaba que aquéllas cabezas enormes, que hablaban a voces y asomaban sus dedos gordos tocándolo, desaparecieran de su casa color marrón.

Al niño le costó lágrimas un par de días. Como quien pierde su chaqueta del viaje de hace años, o sus zapatos favoritos. Confusión, rabia, tristeza y olvido. Al poco, un pez globo rellenó el hueco del gusano. Y al otro lado de la calle, una momia blanca se retorcía a ratos en la corteza de un árbol. Algo bello se estaba pensando ahí dentro.  La emoción era incontrolable, y el gusano sólo quería salir. Salir a lo grande, como esos héroes que el niño veía en la tele. Esos que, como Superman, superaban las habladurías y las sospechas; los que, como Spiderman, se creían nadie, acabados. Aquéllos que vestían con colores y alzaban el puño en el aire.

¡Crack! Un sonido que ningún humano escuchó. Un sonido de bomba, y unas alas de color, como las de los héroes.

sábado, 6 de octubre de 2012

Todos los caminos llevan a.



 -Echa a correr. ¡Corre! No vas a llegar al bus.

- Y qué, cogeré el siguiente.

- No sé si quedan más. Es tarde ya.

- Fijo. ¡Fijo queda alguno!

miércoles, 3 de octubre de 2012

Demain, demain, soon.


El día se está acabando. 
No. 
Quiero, día, que te vayas a dormir. 
El frío del viento entra muy dentro, 
el negro de la noche lo inunda todo. 
Me quedas tú. 

Veo mis pies mientras ando, 
Hablo mandando callar a mis labios, 
El globo de mi se deshincha, 
Pesan mis pies, cabeza muérete. 
Me quedas tú. 

Bendito espacio en blanco, 
benditas las palabras, aunque huecas
háblame, dime que es todo mentira
dime "bobo, es más sencillo que eso",
dime que es broma. 

Libre de dibujar y pintar mentiras,
Esclavo de ellas.
Capaz de poder abrir mis ojos,
pobreza mía, no me dejas saber cómo. 
Me quedas tú. 

El mío es un amor pequeño. 
Te quiero por descarte,
te necesito siempre. 

Querida última opción:
Siempre he sido tu primera. 
Sé que decirte" olvídame" es chiste
me gustaría oírte reír. 

Seguro que es precioso. 

"Qui es veritas?"

martes, 11 de septiembre de 2012

Space

Cada vez teclea más fuerte. Sin darse cuenta, rellena hojas y hojas en la pantalla, mientras clicka para subir el volumen de la canción en otra pestaña, porque pasan los minutos y siente como si un duende virtual le robara sangre del volumen de "Youtube". Gotitas lentas caen de su frente a las letras N, V y "space" provocando una pequeña fuente al volver a golpearlas. Goofy se cansa de esperar algún mimo y deja que su dueño mantenga sú unica atención en el ordenador. Con sus patas peludas y suaves marca el paso fuera del salón, lanzando algún ladrido a media voz, casi como un gruñido. El joven se quita las gafas y masajea sus pupilas. Sigue tecleando un poco más, ya más calmado, mientras gira la cabeza para hacerla crujir. Sonríe, cada vez sonríe más anchamente, y al final estalla en una carcajada mientras se recuesta en la silla negra y bebe un buen trago de mojito, con más hierbas que líquido.
En la pantalla, todas las páginas eran una sucesión de letras sinsentido, agolpadas, con espacios, entre paréntesis sin cerrar, con signos incoherentes. Por cada letra, eliminaba un consejo envidioso del trabajo. Por cada frase, el estrés iba menguando. Cuando pensaba en su enfado, la discusión y el paro, tecleaba más fuerte. Por su mujer... espacios sin control, huecos en blanco. Una rabieta, unos caracteres que habían calmado a la bestia. Un trago más, y el chico comienza a pensar. Al rato el ordenador se duerme, agotado, y su luz se apaga gradualmente. Al mismo tiempo, los párpados van tapando unos ojos marrones y la mano baja a nivel de suelo, ofreciendo las últimas gotas a un Goofy que agradece la amabilidad de su amo.

domingo, 22 de julio de 2012

El camisón de Tess

A esas horas de la mañana la luz era blanca y empezaba a calentar el frío. Secaba el rocío a su paso por los campos y praderas, hasta llegar a la pequeña ventana de una casa perdida en una de tantas colinas. Una casa blanca de madera, con brasas chispeantes en la chimenea y un gato desperezándose en el portal. Tess miraba a través de un cristal deforme, jugando con las luces desde sus ojos miel,  mientras escribía de vez en cuando. Su camisón blanco de flores llegaba al suelo. Le tapaba los pies que, aunque con calcetines de lana, se helaban de frío.

Una gota de tinta negra se deslizó desde la punta de su pluma y dibujó una nube a la altura de su rodilla, acabando con el blanco y las flores. Miró la mancha como en una hipnosis, y bostezó. El pitido del té apremiaba y ya olía a bollo. Sacó la tetera, y dejó a un lado el cuaderno que aquélla mañana encontró un sitio en el que dormir años y años. Así lo había decidido la vida. Un siglo después, ni campos ni colinas, una ciudad, y el cuaderno en un escaparate con tapas nuevas y un camisón con la mancha de tinta, que, según dicen, la conocida autora dejó caer después de una inspirada noche sin dormir. Debe estar muriéndose de risa, allá donde esté la bella Tess.

domingo, 17 de junio de 2012

Me apetecía compartir

"Don't regret anything you do. Because in t he end, it makes you who you are"

martes, 1 de mayo de 2012

Be quiet first



Alguien

Que me salve,

grito y no oigo a nadie.
Puede que deba gritar en otra dirección,
o puede que sea mas correcto dejar de gritar,
Porque quizá, esa es la razón por la que no escucho la respuesta.



sábado, 28 de abril de 2012

Ojos de azúcar


Qué muertas parecen las cuerdas cuando tu guitarra está sola. Cómo disfrutan cuando rozas su cuerpo. La gente no entiende. Prefieres sonreír y hacer que aplaudan. Te disfrazas con un personaje al que exageras y moldeas a tu gusto, para que nadie se entere de lo que pasa dentro. Es una versión protegida de ti. Tú que observas el mundo con tus ojos claros, de manera tan única. El humo es el aliento. Tabaco fiel compañero.

Ha sido un día normal. De aquí para allá. Te mueves para no pararte a pensar. En tu coche cantas, ventanillas bajadas, para airear la herida que nunca se cierra. Tu mente es un volcán.Tus palabras, vida. Tus ojos, azúcar. Un día normal que sabe a poco. Acostumbrado a que no entren donde más te gusta: el mundo de las ideas sin final, de los recorridos sin muro, el lugar de los laberintos, del "yo me escondo y tú también". Tímidos, "cúcu" que se asoman.Juegos de niños, estándares colgando de una percha, cogiendo moho. Donde más vivo te sientes. 

Se ve cuando cantas. Se acaba el humor, las bromas, se cuelgan sólos los disfraces. Queda la pura expresión,que busca.

Para ti, por las veces en que te entiendo y las veces que me entiendes. 

martes, 24 de abril de 2012

De sans-culottes y princesas

Ella quería ser una sans-culotte. Quería revoluciones, disparos, ropajes desgarrados, pelo enmarañado.
Pero por dentro tenía una princesa encogida, esperando ser rescatada, esperando que el príncipe luchase contra el dragón de la duda.
El príncipe nunca llegó y la princesa salió de la torre. Y se rebozó en el barro y se quitó la ropa. Y gritó al cielo. Y mató al dragón y ahora lleva un colgante hecho con sus dientes.
La princesa que esperando un rescate se dio cuenta que no estaba en apuros. 

Breath Feel Love
Give Free
Know in you soul
Like your blood knows the way
From you heart to your brain
Know that you're whole


viernes, 13 de abril de 2012

Bobo


Aunque el tren ya ni se oía. Aunque el humo blanco se había desvanecido, y las montañas que observaba con cara de bobo las había visto mil veces, me mantuve ahí, de pie, como una estatua. Seguía bajando el brazo, lentamente. Creo que había dicho adiós a todos los pasajeros del tren. Sue estaba en el primero. Sue. Su pelo rubio, sus ojos azules brillando por lágrimas que no caían. Mi sonrisa de plástico intentando crear un ánimo donde no lo había. Ella tampoco había dejado de mirarme, mientras el mostruo se la llevaba.


domingo, 8 de abril de 2012

El grano de cacao


Quiero que salgan notas de mi guitarra y unirlas con pegamento en mi memoria. Pero antes de eso, me faltan ideas para lo "obligatorio". Mi cerebro está seco, como una piedra pómez. Se ha acostumbrado a la acción-reacción. La creatividad está(ba) en juego. Derrota pero no batalla perdida. Como dijo alguien alguna vez, "con paciencia, arte, esmero y amor se logra sacar el toque divino que lleva dentro". Por ahora, soy un feo grano de cacao. Me mola. Ready, steady, go.

jueves, 5 de abril de 2012

Por el color de tu pelo

Eres pelirrojo, esa fue la única razón por la que me senté a tu lado en el bus.
Resultó ser una buena decisión.


miércoles, 4 de abril de 2012

Forgive me, forget you

I thought I was looking for forgiveness but what I really need is forgetfulness

lunes, 2 de abril de 2012

¿Oyes eso? No estás sola

Te metes en un bosque. Sabes que hay criaturas prohibidas, sitios de los que la gente no ha vuelto, laberintos sin salida. Pero lo desconocido en este sentido, tiene un sabor dulce al principio para ti. Y sigues la luz. Hasta que te chocas con lo que era un espejo, lo rompes. La luz muere.Te parece estar inconsciente, drogada. Hace tiempo sabías lo que era cierto y lo que no , pero has jugado y ahora no eres capaz de distinguir. No, pegando tortas o largándote no conseguirás nada. Te toca la batalla cuerpo a cuerpo. Vuelve. Las cicatrices te harán recordar. Ahora las lecciones llevan firma propia. ¿No es genial?

Agudiza el oído. Ah, amiga, ahora lo ves. Claro que no, para Él nunca es demasiado tarde. Y si, siempre ha estado ahí. Corre tonta, ¿qué bronca? Yo apuesto a que será un abrazo.

lunes, 26 de marzo de 2012

One for all and All for one



Me está diciendo todo con la mirada, con los silencios.De vez en cuando alguien entra, hablando en lo que a nosotras nos parece a gritos, y saludan con una sonrisa a la chica del pelo anaranjado.

Hablas, sabiendo que no puedo decirte nada, por eso lo cuentas todo. Pareces espantar fantasmas, decirte "ya pasó" y cuando sales de ese mundo de tormenta, vuelves tus ojos a la tierra y me extiendes el cigarro.

Las dos sabemos que esa tormenta son sólo nubes oscuras. Nubes que escuecen y nos hacen pequeñas. Pero hemos de cantar cada vez mejor, para que deje de llover. Como los africaners, ¿recuerdas?

Somos como esos dos amigos que se alejaban hacia el sol, el inglés y el africano. Ya nos pueden pegar de tortas, que no harán que cambiemos de idea. Oh, no, no señor.

Siempre contigo. Porque te recordaré la "fuerza de una" que llevas dentro las veces que haga falta.

sábado, 24 de marzo de 2012

Lucky


and grateful for the family I have got.

viernes, 23 de marzo de 2012

Who's hand is that?


La justicia, en fin, es algo que no es de este mundo, que intentamos manejar como podemos, para poner algo de orden hasta que todo acabe y llegue el comienzo.

viernes, 16 de marzo de 2012

Perspectiva



En la cama me tapo con la solapa de la chaqueta, ocultando la luz. Son sólo las cinco de la tarde y el sol me molesta. Preocupante. Mi cara está en un gesto descendente, mi cuerpo agazapado como si le fuera a caer una tormenta encima. No quiero pensar, quiero apagar el mundo, por un rato largo. Pero la esperanza se hace camino entre mi cabello, se cuela en mi mente y me acaricia los mofletes. Y asomo los ojos a una cara que me mira, pinchada en el corcho del cuarto. Y esa cara me arranca, me lleva fuera del cuarto, del pueblo en el que vivo, de la ciudad, del mar.... Y me pone frente a la pregunta.

Es como los jugadores de golf. Se mueven un poco hacia atrás, miran la bola desde el punto que hará que la bola entre, y lanzan el golpe certero. La bola, bueno... a veces es juguetona y hace sus corbatas, sin entrar finalmente. Es la gracia del juego, creo yo.

martes, 6 de marzo de 2012

Es cuestión de tiempo


Pues, ¡no tengo paciencia, mira tú por dónde!

.


Suspirar es morir un poco

sábado, 3 de marzo de 2012

Liquid humour




En el sentimiento embriagado en el que ya todo se ha escuchado y solo queda dejar la mirada muerta en algún punto, se escucha una melodía de los años 70 que, en la soledad del inmenso salón resulta tétrica. "lala, lala, lalalala, dance me to your beauty with a burning violin".

Pero los humores son como olas en un vaso de agua. como revoluciones. Inesperadas. Esas ganas de saltar, de repente desaparecen. Tan pronto como han venido. Y las ganas de llorar, a veces tan poco deseadas...

Nuestra cabeza es el control. O el peor enemigo.

Primer consejo: dormir ocho horas. Lo sé... Yo tampoco.

viernes, 24 de febrero de 2012

Al aire



Que ya me da igual todo. Hasta tú. Y haré las cosas que pienso y siento. No te preocupes, que no, que no será de locos, yo me entiendo. Agacha la cabeza, ¿qué? No, no, es sólo por si acaso.

Si quieres me tomas. Y sino, pff...pues me dejas, sencillo.

Por supuesto, sin rencores.

(Te mato)

(Es broma. No podría)

Muxubat.

martes, 21 de febrero de 2012

Pacharán


Las luces han bajado la intensidad. Parece que el espacio es poco para expresarte, mueves los brazos y el gesto mientras revives lo que cuentas. A veces no puedo evitar la risa y tienes que parar tu discurso para reír conmigo. Sin querer ni darnos cuenta, hemos acabado hablando de lo único que importa desde que sale el sol hasta que nos miran las estrellas. Frío. Contenedor de cristal "si no, mi tío me mata". Es que brindas por él, y caminas diez pasos más por una simple botella. La cuestión no es que te esté viendo. Sonidos de violín inundan la escena, mientras el acelerador se queja. Tú te rapas y yo me pongo rulos. Te fijas en la puerta, los camareros y los "unav", te fijas en mi anillo mientras hablo. Y sonríes mientras cuentas una tristeza. Se acaba la canción, y la llave cierra nuestras mentes. Y es que tú eres una amenaza para ellos, y no al revés. Siento decírte esto... Mi bebida favorita es el bitter kas.

Para ti

lunes, 20 de febrero de 2012

Lo digo


Sí, que a veces eres muy pesada. Haces mucho ruido. No se trata de estar callado cuando el otro quiere dormirse, es que a veces caminar con paz se agradece. Y si me haces el favor, muévete un poco que no veo bien. Pensándolo mejor, me voy un momento, como quien se levanta de la mesa y se disculpa "perdón, ahora vuelvo". Es que, ya no me acuerdo de como suena mi voz. No, no te preocupes, estoy bien. Quédate a mi lado, pero déjame vivir. No es mucho pedir y lo sabes. Pero tranqui, que yo me las arreglo para ponértelo fácil.



jueves, 9 de febrero de 2012

Atractivamente desobedientes


Siempre hay becerros de oro. La historia se repite. Ellos no avanzaban por quejarse. Hoy hace frío, todos son malos y vamos "tirando".

lunes, 6 de febrero de 2012

Hay demasiadas




Cosas flotando y le cuesta ponerlas en verbo. Nada más empezar su boca se siente cansada y deja caer tres gordos y pesados puntos suspensivos. Mirar al horizonte, o a cualquier punto del suelo con los ojos abiertos le resulta más fácil. Suspirar, mejor que respirar en ese momento para ella. Son casi hipidos. Y todavía no le han roto el corazón. Espérate tú... Qué chica tan blanda.

-¿En qué piensas? Te has quedado un buen rato mirándome- dice entre risas.
-No...nada- encojo un hombro mientras borro su única lágrima.

jueves, 26 de enero de 2012

Fingerplay


(que comience el juego: tres minutos)

Gárgolas aparecen tras la barricada de nueces que mi tía construye cada mañana. El alba es un traidor asesino que clava su cuchillo en mi espalda. Pero veo crecer las espinas de tu dolor y pienso, amarga compañera, si no te di ya suficiente gloria y atención. Bajo pues mi escudo, levanto dos brazos y grito a la estepa que no quiero más contigo. Que si por azul y membrillo he de seguir yo en tu vestido, vengan los suspiros y me hagan hilo. Así me atare firmemente a tu sentido, y volverlo loco, loco hasta que me arranques. Y si, me llevaré tu vida conmigo.