miércoles, 4 de marzo de 2015

"Limpio"





No sé qué puede haber pasado, hace tan sólo un mes deambulaba por las aceras del barrio, soltando incongruencias de la mano de un brick de vino barato. Vestía un chándal pasado de moda, color verde pistacho y demasiado grande para su cuerpo menudo y delgado. No sé ponerle edad, no sólo porque no se me dé bien, si no porque la apariencia de este hombre, para mí, es joven para tener 40 pero mayor para tener 30. Me ha pedido algún cigarro, una vez casi me tira el tetrabrick a la cabeza, intenté descifrar sus palabras entonces para entender algo de lo que pasaba, sin éxito. Me había acostumbrado a verle sentado despanzurrado en algún banco, hablando solo, o balanceándose en rutas sin sentido, provocando a los paseantes. Pero hoy no he podido más que seguirlo con la mirada, sin salir de mi asombro, hasta que ha desaparecido tras la esquina de la calle. 

Ha sido poco antes de las nueve, cuando yo me disponía a entrar en la oficina, con el café para llevar y el dedo a punto de pulsar el timbre, cuando ha pasado a un metro de mí, mirando al frente. Iba repeinado, con un perro de esos que hacen el perfecto conjunto con un matón, un mafioso, ya sabes, BANG. Lo juro, caminaba en línea recta, con una camisa de manga corta sin una sola arruga y unos pantalones que le iban como un guante. No me ha dado tiempo a fijarme en los zapatos, suelen ser bastante reveladores. He mirado descaradamente lo que me ha dado tiempo a registrar, cómo dominaba al perro con su correa en la mano, una mano de la que antes colgaba la fiel bebida. Ahora todos los demás le importan un pimiento, parece caminar sobre una nube, parece ir a algún sitio concreto pero sin prisa. Quiero pensar que su vida ha mejorado, porque hoy cuando le he visto la cara parecía, a pesar de limpio, cien años más viejo. 

2 comentarios:

  1. Pienso más en la historia de un regreso que en la de una metamorfosis.
    (No me puedo resistir y descifro sus palabras: "Te cambio tu cigarro por el tetrabrick". Acepta que este personaje sólo quería hacerte ver que el tabaco es malo, que tenías que dejar de hacer fumar a los personajes..., y lo dejaste pasar, ¡ay!).

    ResponderEliminar
  2. ¡Oh gracias! Me plantearé darme al tetrabrick, la gracia de fumar se está acabando... Aunque siga apareciendo en mis personajes para tu desgracia (risa malvada).

    ResponderEliminar

Qué me comentas, verdura: