martes, 4 de diciembre de 2012

Lo publico sólo porque te gusta




Antes de explotar, la sensación es maravillosa. Todavía tienes el control, y por tu cuerpo, desde la planta de los pies hasta la piel de gallina que notas en las mejillas, corren mil hormigas. Curiosamente, antes de explotar, el silencio que guardas es negro, entero, puro. El calor sube y si quieres, vuelve a bajar dejándote frío en un segundo. Si lo reprimes, se destaponan tus oídos y sueltas el aire. 


Lo mismo dura si explotas
Lo demás son palabras, 
palabras que van perdiendo fuerza
Tu boca al principio tan abierta
acaba cerrada, acaba muerta. 

Lo mismo da. Eso sí, antes de explotar, la sensación es maravillosa. 


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