viernes, 16 de marzo de 2012

Perspectiva



En la cama me tapo con la solapa de la chaqueta, ocultando la luz. Son sólo las cinco de la tarde y el sol me molesta. Preocupante. Mi cara está en un gesto descendente, mi cuerpo agazapado como si le fuera a caer una tormenta encima. No quiero pensar, quiero apagar el mundo, por un rato largo. Pero la esperanza se hace camino entre mi cabello, se cuela en mi mente y me acaricia los mofletes. Y asomo los ojos a una cara que me mira, pinchada en el corcho del cuarto. Y esa cara me arranca, me lleva fuera del cuarto, del pueblo en el que vivo, de la ciudad, del mar.... Y me pone frente a la pregunta.

Es como los jugadores de golf. Se mueven un poco hacia atrás, miran la bola desde el punto que hará que la bola entre, y lanzan el golpe certero. La bola, bueno... a veces es juguetona y hace sus corbatas, sin entrar finalmente. Es la gracia del juego, creo yo.

2 comentarios:

  1. Está muy bien! Y sí, la bola puede llegar a ser realmente rebelde, sobre todo si no has cogido un palo de golf en tu vida, como yo. Pero todo es ponerse

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  2. Pero la bola a vces tb entra y por eso sigues jugando ;) love u pequeña btw... Q foto del corcho fue la que te animo??

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Qué me comentas, verdura: