lunes, 6 de febrero de 2012

Hay demasiadas




Cosas flotando y le cuesta ponerlas en verbo. Nada más empezar su boca se siente cansada y deja caer tres gordos y pesados puntos suspensivos. Mirar al horizonte, o a cualquier punto del suelo con los ojos abiertos le resulta más fácil. Suspirar, mejor que respirar en ese momento para ella. Son casi hipidos. Y todavía no le han roto el corazón. Espérate tú... Qué chica tan blanda.

-¿En qué piensas? Te has quedado un buen rato mirándome- dice entre risas.
-No...nada- encojo un hombro mientras borro su única lágrima.

4 comentarios:

  1. Las últimas entradas son algo más cortas y están más espaciadas: ¿falta de inspiración? ¿De tiempo? ¿De ganas de escribir y contar? O quizás más reflexión, porque también son más profundas y están más pulidas. En todo caso, espero que la protagonista de ésta no seas tú. =)

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