miércoles, 9 de noviembre de 2011

Ruido, silencio y lucha

Va pasando el tiempo. El reloj sigue su curso, impasible o indiferente, como se quiera ver. Las cosas comienzan a ser nítidas. Se vislumbra una historia. Hay un planteamiento, un sentido. Te tapas la boca, la cara y la vergüeza cuando piensas en éso que hiciste, en lo insensata que fuiste, en lo ciega que estabas. Te hundes en la silla. Pero te incorporas. Quieres saber más. Y recuerdas. En el daño que hiciste y en lo feliz que érais. En lo malo del correr y en lo cansado de andar sin dirección. No pensar, fuerza bruta por la boca. No apreciar la belleza.

¿Cómo puedes querer a alguien así? Te pregunto.

Es la sinceridad con uno mismo y el darse tiempo. Me faltábais, amigos. Me culpo y os culpo. Y ahora sólo busco perdón. Puedo seguir caminando. Pero al principio de ése raíl queda una silueta de mí. Se puede ver a través de ella. Es como el humo. Yo me voy alejando, pero yo soy ella al mismo tiempo. Siempre ahí, aunque de la sensación de desvanecerse en cualquier momento. Tic, tac.

No pasa nada, nunca pasa nada, sé que sonreiré por esto, hay cosas peores en la vida, apechuga, estás donde tienes que estar, lo estás haciendo bien. ¡Silencio!

Tira esa colilla, no sabes nada. Hay que ser fuerte. Hay que luchar por lo que uno pueda. Y en otras cosas, todavía no estás preparada. No compres un coche que no puedes empujar. Pero poco a poco. Pulgada a pulgada, como decía Al Pacino. "Porque la suma hará la diferencia entre ganar o perder, entre morir o vivir".

6 comentarios:

  1. MAría, cada día mejor, más serio, más literario, me ha gustado muuucho, Ánimo con tu crónica diaria!!!la música buenísima

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  2. Leído y con música. La silueta está allí, en el principio. Pero la figura está en el final. La pregunta es: ¡Cuál es ese final? Siempre se camina y cada paso deja otra silueta, ojalá la dejemos en el lugar correcto.

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  3. Yo también lo espero. :) si te refieres a un final en el sentido estricto (destino) ni lo sabemos ni lo podremos saber o, creo, un día se plantará delante de ti. Pero si te refieres al final como sentido, cada día y en cada momento se puede saber. Si no, no tendríamos libertad!

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