martes, 21 de junio de 2011

Tormenta





La explanada. Pájaros de agua clavan el pico en las baldosas mientras decenas de brazos en jarra comentan el "espantoso tiempo cambiante" de la pequeña navarra. Las gotas salpican tus pies, y ves la lluvia caer, con una expresión que podría ser de soñadora o de alelamiento.


Ir a cenar, repaso del examen de mañana... de repente, el hecho de que llueva se convierte en una catástrofe y no puedes moverte de la terraza de bibliotecas ¡Está lloviendo! Sonríes de medio lado. Qué cara tienes. Pero se te ocurren otras. No tienes hambre, te duele en "cualquier sitio", estás saturada, duermes poco, quieres morirte...basta. Los ojos de tu amiga te miran con el ceño fruncido mientras señala la cortina que ahora es más fuerte y que hace nacer música allá donde golpea con sus líquidos pies.


No le has escuchado ni una palabra.De hecho ahora se te hacen latentes los tremendos truenos. Parecen pasos de un gigante, o simplemente el cabreo en estado puro. Pero debes haberle asentido, porque se empieza a quitar los zapatos. "¡Venga! ¡Que llegamos tarde!". No es mala idea, no señor.


Saléis corriendo y al poco estáis empapadas. Madre mía, es como ducharse, pero diferente. Es rompedor. Te sale reír, y mirarte sonriendo. Estúpido, sencillo y encantador. Echas la cabeza hacia atrás-con los ojos cerrados, claro que sí- y pides a la lluvia que te limpie, que borre tus ojeras y te refresque el humor. Por qué no. 


"Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir siempre". Mohandas Karamchand Gandhi

1 comentario:

  1. para las cosas más emocionantes suele tocar cerrar los ojos, claro que sí! buena idea de post, mery, me he puesto en situación y ahora me apetece cambiar el solazo por tormenta! ;)

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