domingo, 8 de mayo de 2011

En mi casa de plástico



Todas las mañanas un beso en mi cara amarilla, todos los días mis cabellos blancos al compás del viento. Mi casa de plástico llena de agua, cada día menos, y las vistas desde tu hogar a toda mi familia en el verde, que me mira inerte. Pero yo aquí soy feliz contigo.

Pero se te olvida, niño, se te olvida cuidarme. Poco a poco voy muriendo, y no oyes mi voz. Porque a mi no me dieron el ruido. Yo sólo se brillar o morir, esa es mi forma de hablar. Mi cuerpo ya no es de un verde intenso, mi cuerpo va perdiendo color. Me voy arrugando y hoy sólo quedan dos gotas en el suelo.


No queda agua en mi cuerpo para llorar. Agacho la cabeza, bajo mis pétalos. El sol de agosto me ayuda a expirar. Cuando me veas, no llores pequeño, que pronto volveré. Búscame en el campo que yo te voy a reconocer.

7 comentarios:

  1. y no oyes mi voz porque a mí no me dieron el ruido (tenías razón, me ha gustado mucho al canción! muy tuya, xcierto)

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  2. Muy tú...muy yo...gracias marylach...siempre unidas...un solo corazón...una sola alma....una sola canción

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  3. Soy anónimo... pero bueno para que veas que sí comento algo, incluso en exámenes. Este es menos dramático que... y no aparece la palabra clave...

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Qué me comentas, verdura: