domingo, 26 de diciembre de 2010

Cerrando los ojos, un poco de Diciembre y Enero




Norah Jones. Limpiar vasos pintados a mano, mientras el frío te mira por la ventana sin poder entrar. Leer un libro, que no cualquiera, acompañada del chasquido de la leña muriendo en el salón. Abrazos, felicitaciones y turrón envueltos en sonrisas. Bailes improvisados, bromas típicas y pendientes largos. Negro, verde, rojo, dorado y plata. La colonia de ocasiones especiales, los gemelos y zapatos brillantes. Blanco para la nieve y las emociones frescas. Momentos solemnes, lágrimas sinceras y el borbotar de una risa. Chocolate caliente.

La ilusión de los niños, los puntos de inflexión de los no tan niños, los recuerdos que se quedan en cristales empañados con dibujos de árboles y declaraciones de amor, de cualquier tipo. El cariño de quien más que darse la mano nunca se la ha soltado, vuelta a casa y diálogos entre familia. Quedadas de siempre y únicas. Charlas de horas y saludos de palmadas en la espalda. Las pascualas que rodean al Niño y los Christmas que abarrotan la mesa de la entrada. Pipas húmedas. La zanahoria hecha nariz en el blanco de un muñeco que observa el romper de los paquetes y los gritos de emoción. Tumbarse en la nieve en una noche silenciosa, bajo las estrellas limpias de un cielo azul oscurísimo, mirarse y decir tan sólo dos palabras, dos palabras que no se gastan nunca : Feliz Navidad.

1 comentario:

Qué me comentas, verdura: