martes, 6 de abril de 2010

Lo que no pudo ver el barbero





Por fin he llegado. Doblo la esquina, apartando con la mano las espaldas que me interrumpen el paso, para evitar desaparecer entre ellas. Mientras doblo el mapa torpemente,observo con avidez el pequeño y hundido semicírculo cargado de arte. Nerviosa, me apresuro a buscar un sitio en las escaleras que sirven de gradas, y no es difícil, pues la mayoría de gente está de pie, inmortalizándose unos a otros con cámaras de todo tipo y condición, o caminando alrededor para observar la fontana desde todos los ángulos posibles. Asiento mi cuerpo cansado en el escalón oscuro y dejo que mis sentidos, castigados por la nostalgia de aquel lugar, disfruten por completo.

Primero cierro los ojos. Una vez he ensordecido el ruido de diálogos en tantísimos idiomas que flotan, chocándose unos contra otros en el aire, llego al brote de las fuentes. Unas son grandes y poderosas, y visualizo el agua pura y transparente que cae hundiéndose en la masa de agua de la que emergen ñas esculturas. Otras más pequeñas, ofrecen un tono más agudo y estridente, como una segunda voz inmersa en un coro de voces que salpican. Un empujón en el hombro me hace parpadear. Es la pierna de algún turista fanático que chilla a su hijo para que deje de hacerse fotos en el borde de mármol mojado. Después de mirarle retirándome la solapa del sombrero, vuelvo a acomodarme en el asiento rectangular, esta vez me centro en Neptuno, apoyando mi cara entre las dos manos, los codos clavados en las rodillas. Con la capa ondeante, y el pie adelantado, parece que vaya a salir de la escena, llevándose al agua consigo por todas las calles de Roma.

La fuerza sale por sus brazos. Bien rodeada, la gran figura central está flanqueada por dos mujeres: la abundancia y la salubridad. Son bellas, sus cuerpos arqueados hacia un lado les dan un aspecto muy femenino. Está mirando a algún punto a su izquierda, más abajo. Oh, claro, a su lado rebelde. Obvio. A mi también me encanta. Este lado está reflejado en la escultura que enseña a uno de los jóvenes que anuncian la presencia del dios de las aguas. Este hombre ha detenido la marcha intentando controlar a su jamelgo desbocado. El trompetero de la derecha, que agarra con su mano izquierda las crines del salvaje y dócil caballo a la vez,representa el lado pacífico en la personalidad de neptuno. Me parece más aburrido. Será porque...sí, una amiga me dijo una vez algo que me recuerda a lo que siento ahora. Le falta el factor sorpresa, la esencia inesperada que pueda esconder. Es...predecible.

La fuente es como un gigante que se ha comido a aquélla plaza que resulta enjuta al final. Se ha comido incluso parte de la fachada del edificio en que se apoya la fontana. Las plantas-hay más de treinta tipos diferentes-aparecen aquí y allá en un juego que te invita a buscarlas. Finalmente observo las tres lenguas de agua en forma de escalones de tamaño gradual que comienzan a los pies del dios de las aguas. el agua que descansa en la base de la fuente parece que vaa rebosar y a mojar a todos aquéllos personajillos que se apilan elevando el brazo y arrojando monedas que lanzan brillos dorados. Todos sonríen.

Yo también sonrío. Estoy viendo las tinajas esculpidas en un peñasco que surge en un extremo de la fuente, como venganza de las críticas del barbero ,que trabajaba en la plaza de la fontana di trevi, y sus ideales de perfección de medidas y espacio. Estoy segura de que aquélla mente estrecha desearía no haberlo dicho, pues ninguno de sus clientes pudo deleitarse con la visión de la fuente. Sólo veían dos tinajas insulsas. Realmente me gusta Bernini.

Sacando algunos céntimos, más que menos por diversas peticiones, estiro mi cuerpo y me acerco a la fontana. Apoyo mi mano izquierda en el borde, repleto de inscripciones con nombres y fechas, mientras con la derecha formulo un deseo despreocupado, y bastante predecible por cierto.

7 comentarios:

  1. Bellissima sia la fontana e la scrittura

    ResponderEliminar
  2. jooooo q envidia!!(sana ehh jeje)

    ResponderEliminar
  3. veo q no pierdes fuelle con el blog ni en vacaciones! y ademas con la fontana di trevi,mi lugar favorito de roma. Te ha qedao muy chula la descripcion mary!

    ResponderEliminar
  4. jajaja enserio¿?¿ gracias fidel!

    ResponderEliminar
  5. buneo después de las opiniones de los expertos sólo decirte que me ha gustado mucho. Me encanta viajar desde mi sillón....

    ResponderEliminar
  6. Me he visto transportado. Buena descripción.

    ResponderEliminar

Qué me comentas, verdura: